San Jorge en el Gaudí Exhibition Center

Dragones, rosas, libros, caballeros… si relacionamos estas palabras, todo el mundo sabe que nos referimos en San Jorge. Bien, todo el mundo al menos en Cataluña aunque este héroe mítico de la iconografía cristiana no es solo muy conocido en esta tierra, sino que es también venerado como Santo Patrón en Inglaterra, Portugal, Georgia, Etiopía, Ucrania o Bulgaria. Dentro del territorio español también es conocido de este modo a Aragón y a muchas localidades repartidas por todo el Estado.

Detalle clave de bóveda San Jorge en el Guadí Exhibition

 

Pero, ¿cómo es que este personaje es tan importante dentro del culto cristiano? ¿Qué hay de cierto y que de mito en su leyenda? ¿Cómo se representa habitualmente este héroe?, y sobre todo, que tiene que ver con Antonio Gaudí y nuestra exhibición?

 

Empecemos por el principio; según la mayoría de los investigadores el origen histórico de Sant Jordi proviene de aquel soldado romano de la Capadócia (región del actual Turquía) que en el año 303, viendo la «Gran Persecución» que el emperador Diocleciano ejerció contra los cristianos, renunció a su estatus de soldado para dedicarse a la predicación de la fe cristiana. Esto le valió para ser perseguir por el gobernador Daciano, el cual le exigió que renunciara a su fe. Jorge, al negarse, fue capturado y sometido a todo tipo de torturas, ninguna de ellas funcionó hasta que al final fue decapitado.

 

Parece ser, que después de su muerte, el culto a su figura se extendió muy deprisa tanto por el Oriente como por Occidente a causa de la fuerza iconográfica que tenían los caballeros desde la época antigua, donde los guerreros simbolizaban la lucha contra el mal. Aun así, fue a partir de las cruzadas cuando su culto se propagó de forma generalizada por todo el Occidente, al ser nombrado santo patrón de los caballeros y militares.

 

Escultura Sant Jorge de Emili Colom. Bronce (1950-60). Gaudí Exhibition Center

En los territorios de la Corona de Aragón, su patronazgo arraigó a partir del reinado de Jaime I el Conquistador, puesto que según se narra, en la toma de Valencia por parte monarca un caballero montado a caballo blanco ayudó las tropas de Jaime I en el momento más difícil, y una vez conseguida la victoria este desapareció. Todos lo relacionan con la intervención divina de Sant Jordi a favor de Jaume.

 

Ya hemos visto qué fueron los inicios que hicieron de este soldado cristiano un símbolo importante por el cristianismo y por las personas en Cataluña. Pero con el largo del tiempo el mito fue evolucionando y cogiendo un nuevo simbolismo. En el siglo XIX, con la Renaixença, empieza una etapa de resurgimiento de los símbolos nacionales y tradiciones. Como ejemplo en Cataluña podemos fijarnos en este fragmento del poema el Emigrante, de Jacint Verdaguer;

 

Dulce Cataluña

patria de mi corazón

cuando de tí se aleja

de esperanza se muere

 

Uno de los objetivos principales de esta etapa, fue lo de recuperar todos aquellos símbolos característicos de la identidad catalana, como el folclore, la literatura, la poesía y, sobre todo, la lengua. En cuanto a su estilo, próximo al del romanticismo europeo, destaca por un predominio de los sentimientos, la exaltación patriótica y los temas históricos.

 

Dentro de este movimiento encontramos en arquitectura la aparición de un nuevo estilo, el Modernismo, donde Antoni Gaudí luce como el máximo representante de este estilo su vertiente catalana. Disfrutó siempre compartió este sentimiento de recuperación nacional y es por eso que se relaciona con los protagonistas de la época, sobre todo con Jacint Verdaguer. De hecho, el arquitecto se inspiró de la obra de la Atlàntida, que había escrito el poeta, y representó el Jardín de las Hespèrides a la puerta de los Pabellones Güell.

 

Además, Gaudí, del mismo modo que sus compañeros renacentistas, demostró siempre un gran interés por la leyenda medieval y, sobre todo, por un personaje en concreto: Sant Jordi. El patrón de Cataluña forma parte de las raíces catalanas y Gaudí lo representará en algunas de sus obras. Si miramos la fachada de la Casa Batlló, por ejemplo, podremos ver la leyenda representada de una manera de lo más visual: la cruz de cuatro brazos, simbolizaría la lanza, los balcones, los restos del dragón y el tejado de cerámica, el lomo del monstruo. Solo hace falta que dejamos volar nuestra imaginación para revivir esta importante historia que, cada 23 de abril, nos recuerda nuestras raíces.

Detalle réplica fuente Park Güell en el Gaudí Exhibition Center

 

Os invitamos, pues, en este Sant Jordi (San Jorge),en el Gaudí Exhibition Center, donde por supuesto, todos los Jordis, Jordines, Jorges, Goerginas… entrarán gratuitamente!

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