Todos conocemos los grandes monumentos de Antoni Gaudí como la Sagrada Familia, el Park Güell, la Casa Batlló o la Pedrera (todos ellos patrimonio de la humanidad por la UNESCO), pero Gaudí, pese a su más que reconocida genialidad, también tuvo que pasar por un periodo de aprendizaje en el que tuvo que presentar diversos proyectos más pequeños como el diseño de interiores o de mobiliario público.

Gaudí como aprendiz

«Hoy hemos dado el título a un genio o a un loco», así lo calificó uno de sus maestros una vez Gaudí acabó sus estudios en la Escuela Provincial de Arquitectura de Barcelona. Trabajó como delineante y como aprendiz de algunos de ellos como es el caso de Josep Fontserè i Mestres, con el cual realizó el diseño de la verja del parque de la Ciutadella en 1876. gaudí también se encargó de realizar los con una salamandra, un elemento muy presente en la obra de Gaudí (véase la fuente del Park Güell), en el interior situados en la parte superior de la cascada del parque.

Medallón del Parc Ciutadella
Alumbrado público de la Plaça Reial (Barcelona)

Otro de estos proyectos fue el diseño del alumbrado público de la Plaza Real 1879 y de Pla de Palau en 1890. El joven arquitecto presentó dos diseños diferentes; uno con seis brazos que sujetaban las lámparas de gas salientes de la columna de hierro forjado, y otra de tan solo 3 brazos. No es casual que fuese en este preciso momento cuando el ayuntamiento sacará a concurso la adjudicación de este proyecto, ya que fue el periodo de la llegada de la electricidad a España. La primera referencia que tenemos es la de la iluminación de la farmacia de Domènech en Barcelona en 1852. No fue hasta 1875 cuando se instala en Barcelona una una dinamo capaz de iluminar varias zonas de la ciudad como las Ramblas o el Castillo de Montjuïc. Al año siguiente inicia la electrificación industrial en España. Se crea la Sociedad Española de Electricidad en Barcelona, considerada la primera empresa eléctrica del Estado.

Proyectos no realizados

Pese a que su genialidad comenzaba notarse y se presentaba a muchos de los concursos públicos de arquitectura promovidos por las instituciones, Gaudí no pudo realizar varios de ellos. Algunos debido a la falta de presupuesto, otros debido a la retirada del proyecto. Uno de estos ejemplo es el puesto de flores de estilo ecléctico para Enrique Girossi que Gaudí diseñó poco después de graduarse, en 1878. El Ayuntamiento de Barcelona aprobó el proyecto, pero Girossi entró en quiebra y el puesto nunca se construyó. Un año antes, Gaudí presentó también un proyecto para la realización de la Fuente Monumental de la Plaza de Cataluña en Barcelona.

Proyecto Fuente Monumental en Plaça Catalunya (Barcelona)
Proyecto de iluminación de Muralla de Mar (Barcelona)

Otro proyecto que quedó guardado en un cajón fue el de iluminación de la Muralla del Mar. En colaboración con Josep Serramalera, Gaudí ideó para este proyecto unas farolas de 20 metros de altura decoradas con nombres de algunos de los almirantes catalanes más relevantes. También podemos destacar el encargo directo del ayuntamiento en 1888, cuando le pidió al arquitecto un proyecto de reforma de decoración del Saló de Cent y la escalera de honor. En 1907 proyectó un monumento a Jaume I para la Plaza del Rey de Barcelona.

Pese a toda esta cantidad de trabajos no realizados, podemos estar contentos con el legado que el genial arquitecto ha dejado en la ciudad de Barcelona y en otros territorios de España. Sus grandes obras pudieron ser realizadas y la voluntad de todos ha querido que su obra maestra, la Sagrada Familia, siga en proceso de construcción a pesar de las adversidades del paso del tiempo.