Crónica de una iglesia inacabada

By 6 agosto, 2016Antoni Gaudí

¿Sabéis aquella tiendecita de barrio, medio escondida en un callejón, donde se vende el mejor pan de la ciudad? Si, hombre, sí. Allí donde las masas no llegan hay una panadería que no se anuncia en las revistas, donde la materia prima es de calidad casera, no se han hecho nunca reformas y por eso se encuentra dentro de un edifico a medio construir. Se trata de una joya para los habitantes del barrio. Sí, estamos hablando de una representación casi secreta de aquello imperfecto que acaba siendo sagrado por su espíritu modesto y esencia única.

Este pequeño horno, entonces, debería ser nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Inmediatamente. Si lo es la Colonia Güell, inacabada y lejos de la ciudad, también lo podría ser nuestra panadería.

Además de tratarse de una de las grandes creaciones del arquitecto en Reus, los misterios detrás de la imperfección de su estructura a medio acabar redondea el indiscutible encanto de esta obra de Gaudí. Situada en Santa Coloma de Cervelló y rodeada de pinos, la cripta fue la única construcción que Gaudí pudo llevar a cabo por completo en toda la Colonia Güell, encargada por Eusebi Güell el año 1898.

Inicialmente, la colonia que Eusebi Güell quiso para los trabajadores de la fabrica textil contaba con unos espacios destinados a la vida social, educativa, comercial y religiosa. Por este último propósito y mediante la sorprendente técnica de maquetas polifoniculares, Gaudí diseñó una iglesia de dialogaba con su entorno. Hizo de la luz un elemento principal e integrando elementos de la naturaleza local en ventanas y decoraciones, fue allí donde Gaudí adoptó una nueva forma de hacer arquitectura. De hecho, la maqueta de la iglesia puede ser considerada como la hermana pequeña de la Sagrada Familia. ¿Cómo? ¿Maqueta? ¿Y que sucede con la iglesia original? Os preguntaréis. Resulta que en la iglesia no se construyó más que la cripta.
La construcción no comenzó hasta el 1908, diez años después de su encargo. En el año 1914 Gaudí abandonó el proyecto por razones que no terminan de ser claras, puede ser por estar demasiado atareado con el templo de su gran obra maestra, la Sagrada Familia. Sus trabajadores continuaron trabajando hasta que, dos horas más tarde el proyecto se dio por finalizado. De la iglesia de la Colonia Güell, solo se construiría la cripta.

La historia no fue de gran ayuda para la reconstrucción. Al inicio de la Guerra Civil la cripta se profanó, dejando gran parte de la documentación del proyecto malograda y destruyendo la maqueta polifonicular original. Gracias a los trabajadores que consiguieron salvar parte de los documentos y fotografías, podéis ver la maqueta del proyecto original en nuestro museo, el Gaudí Exhibition Center. ¿Qué? Lo que oís.

Con la colaboración del equipo de la Universidad de Innsbruck, liderado por Rainer Graefe, se pudieron informatizar los escasos documentos que sobrevivieron a la profanación, permitiendo que nuestro equipo de investigadores descifrar los interiores y exteriores del proyecto que Gaudí tardó diez años en idear.

Es más: también os podéis sumergir. Gracias otra vez a la tecnología, esta vez con la ayuda de Samsung y Oculus VR, la visita al mundo de Antoni Gaudí se puede redondear con un viaje virtual en el interior de la cripta de la Colonia Güell, donde incluso podemos saludar al mismísimo Gaudí, mientras lo vemos interactuando con sus compañeros en un día a día normal.

Ya veis, de lo imperfecto se hace fácilmente algo delicioso. Un trozo de pan caliente hecho como antes, una iglesia inacabada llena de misterios, un proyecto mágico y un viaje al pasado.